La idea que nos movió a emprender nuestro proyecto fue resultado de un impulso, un arrebato, que tuvimos cuando nos hallábamos reunidos con el profesor, para presentarle una propuesta de intervenir mediante el arte un espacio de la ciudad. Fue entonces, cuando a uno de nuestros miembros se le ocurrió que sería más interesante que la intervención fuera sobre una población vulnerable y no una mera locación.
Lo que tenía de llamativo el proyecto, lo tenía doblemente de deschavetado. El plan, encarnar algunas de las santas y vírgenes más representativas de la ciudad, mediante la representación que personas trans hicieran de aquellas. Era perfectamente provocativo, combinaba ese elemento Kitsch que nos acompañaba desde la exposición que hicimos del tema, tomaba tintes políticos al visibilizar un segmento poblacional estigmatizado y violentado, y era completamente original.
¿Como carajos nuestro compañero logro articular las ideas, de manera que convenció al profesor? Y que más da, el caso es que incluso él se mostro más emocionado que nosotros y nos dio su aval para emprender nuestra muy ambiciosa y no menos chiflada empresa artística, pese aún no tener muy claro que haríamos para llevarla a buen termino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario